3. HAZ DEL MIEDO TU AMIGO

“A lo único que hay que tenerle miedo es al miedo”

Puede que suene paradójico, pero si logras comprender el significado profundo de esa frase, si logras comprender que no hay porque tenerle miedo a nada, serás tan valiente como nunca pensaste serlo.

Todos tenemos miedo en esta vida, pero solo los campeones, los oveja negra, los líderes somos capaces de pese a sentir miedo ir a por ello. Porque cuando vamos a por ello, cuando nos tiramos al vacío nos damos cuenta de que lo que nos paralizaba no era para tanto.

Cuando empieces a romper miedos, te darás cuenta que la vida es como un videojuego, porque entre más miedos rompas los obstáculos se vuelven más grande, pero esto no te detiene porque tu también te has ido haciendo más fuerte. Y una vez rompes esos obstáculos te dirás que al final no fue para tanto, porque el miedo solo está en tu cabeza.

En un principio el miedo era adaptativo, gracias al miedo es que en la prehistoria no fuimos devorados todos por un dientes de sable, pero hoy  en día la mayor parte de nuestros miedos son irracionales porque en verdad nuestras vidas no corren peligro, es decir, el miedo surgió en nuestros antepasados  como mecanismo para mantener al salvo sus vidas, pero como el cerebro que todos poseemos aún no se ha adaptado a nuestro época moderna sigue pensando que corremos el mismo peligro que corríamos hace 200 000 años atrás y eso no es verdad.

Solo quiero que entiendas que la mayor parte de nuestros miedos son irreales en el sentido de que las situaciones que nos dan miedo a día de hoy no son peligrosas para nuestra vida, por ejemplo, hoy día, nos aterra quedarnos sin empleo, pero ¿Qué tan malo puede ser esto? Lo más probable es que encontremos otro antes de que nos estemos muriendo de hambre.

Por ende, solo témele al miedo porque no hay más cosas por las que preocuparse. 😉

amigo-del-miedo

 

 

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4.MIEDO A PERDER

Muchas personas hablan de este miedo. Y es el más común de todos.

Yo supongo que tú lo conoces. Son esas dudas que se nos pasan por la cabeza cuando estamos empezando en un nuevo proyecto: Y si no sale bien, y si pierdo mi dinero, y si pierdo mi tiempo invertido, y si la chica que me gusta me rechaza o me da calabazas, etc.

Todas son estas dudas son razonables, pero te van a parar los pies cuando vas a empezar con algo increíble, que incluso podría cambiarte la vida, porque, qué pasa si sale bien, que pasa si al final consigues ganar un activo enorme que te llevará de cabeza a la libertad financiera, que pasa si el amor de tu vida te dice que si a la cita que le has propuesto, etc.

Por eso te motivo para que te lances, para que vayas por ello porque tendrías que tener en cuenta todas las posibilidades tanto las positivas como las negativas y lanzarte sin miedo a por ese proyecto porque incluso en el caso de que no vaya bien vas a ganar experiencia, vas a ganar conocimientos, vas a perder el miedo y, no te vas a quedar con la frasecita a la que le he cogido mucha manía “y si hubiera…”. Mínimo recordaras estas experiencias con cariño en el futuro, porque fuiste valiente y atrevido, y no dejaste que nada ni nadie se interpusiera en tu camino hacia la cima.

Por eso:

¡Lánzate de cabeza a por ello!!

SALTO BASE EN KUALA LUMPUR

El miedo.

Había una vez, en una tierra en guerra, un rey que provocaba espanto entre sus prisioneros, ya que no los mataba sino que los llevaba a una sala donde se encontraba un grupo de arqueros en un lado y en el otro una inmensa puerta de hierro, sobre la que se veían figuras de cadáveres cubiertos de sangre.

Una vez en la sala les decía a cada uno que podían escoger entre morir a flechazos por sus arqueros o cruzar por esa puerta.
– Detrás de esa puerta yo os estaré esperando. – Decía el rey.

Todos prefirieron morir por los flechazos antes que cruzar esa puerta.
Un día al terminar la guerra, uno de los arqueros que durante mucho tiempo había servido al rey se dirigió a él para preguntarle:
– Señor ¿puedo hacerle una pregunta?
– Dime, arquero.
– Señor ¿Qué se esconde detrás de la puerta?
– Ve y mira tu mismo. – Contestó el rey.

El arquero abrió temerosamente la puerta y a medida que lo hacía, los rayos de sol entraron y la luz invadió la sala. Descubrió que tras la puerta había un camino que conducía hacia la LIBERTAD.
El soldado, embelesado, miró a su rey y éste le dijo.
Yo les daba la oportunidad de ELEGIR, pero todos preferían morir que arriesgarse a cruzar esta puerta.

A veces no damos el paso solamente por cobardía.

El miedo es algo natural en cada uno. Nos mantiene alerta, nos previene, nos ayuda a reaccionar rápido en situaciones imprevistas, pero también puede convertirse en un sentimiento inmovilizador que no nos permite avanzar.

Cuando nos escondemos detrás de él y no hacemos una llamada, una visita, un proyecto, un negocio, un video, una carta, lo que sea, por miedo, le estamos dando un poder que a la larga, en vez de protegernos, nos quita la posibilidad de crear cosas mejores.
Miedo al fracaso, al qué dirán, a lo malo que puede pasar, a perder algo…
Miedo a ser valientes.
Hemos escuchado mil veces que el que no arriesga no gana, y aún así seguimos en la estacada, sin dar el paso, sin salir de la zona de confort delimitda y cada vez más pequeña que creaó el miedo a nuestro alrededor.
Pero ¿vale la pena?

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