Disfrutando de nuestros sentidos

En el post de ayer os hablaba sobre la importancia del AQUÍ y AHORA, de dejar de darle tanta importancia al pasado y al futuro. Bien, hoy me gustaría daros algún consejo o truquillo para empezar a hacerlo muy fácilmente. Veréis que en cuanto empecéis a hacerlo os resultará sencillo y parecerá que el día a día va ganando interés y deja de ser tan monótono.

El ejercicio que os propongo hoy es que  dediquéis un día a intensificar cada uno de vuestros sentidos.

images

Tomemos por ejemplo el oído. El día que vayáis a dedicarle, haced un esfuerzo por captar todos los sonidos a los que, debido al ajetreo de la vida cotidiana, no les prestamos ninguna atención: disfrutad del sonido del agua de la ducha corriendo, de la cafetera mientras os hace el café, del crujir del pan tostado de la mañana, de los pasos que dais sobre el suelo, de las charlas de la gente con quienes os cruzáis, etc. Todo todo lo que podáis. Os daréis cuenta de los millones de sonidos que tenemos en un día y de los cuales nunca nos damos ni cuenta de que existen.

images-1

Otro día lo podéis dedicar a la vista: observad el agua corriendo al ducharos o lavaros los dientes, el color intenso del café, el color de vuestros ojos, cabello, etc. en el espejo, los colores del cielo, la cara de las personas, su forma de caminar y de moverse, etc.

Qué decir del olfato, del gusto y del tacto…. experimentad y no os arrepentiréis.

Podemos seguir así con cada uno de nuestros 5 sentidos y os aseguro que el día a día cobrará mucha más intensidad y belleza, a pesar de seguir haciendo lo mismo.

Anuncios

La importancia del AQUÍ y AHORA

aqui-ahora-alla-entonces

Llevo unos cuantos días hablándoos de la mente, del inconsciente, de cómo pensamos y hablamos y de cómo eso afecta a nuestras vidas.

Hace un par de días os mencioné la pnl (programación neurolingüística). Hoy me gustaría volver a hablaros de ella para entender por qué resulta tan importante centrarnos en el AQUÍ y el AHORA.

baixa

Como ya os comenté, el inconsciente no entiende de tiempo. Muchos de nosotros nos pasamos la vida quejándonos, pensando y diciendo que cuando tenga un trabajo seré feliz, o que cuando tenga más dinero, un coche nuevo….. todo me irá mejor.  Nos proyectamos al futuro pensando que es entonces cuando podremos ser felices. Pero nada más lejos de la realidad. Cuando decimos o pensamos así, estamos programando en nuestra mente una necesidad, algo futuro. Con lo cual, como el inconsciente no distingue el tiempo, toda esa necesidad quedará como algo futuro que nunca llegará.

Siguiendo en la misma línea de quejas, también nos atormentamos por el pasado. Damos vueltas y más vueltas a algo que nos pasó que nos marcó, que creemos que nos impide ser felices. A pesar de tener días buenos o hacer bien las cosas, solemos centrarnos en lo que hacemos mal o en lo que nos equivocamos. Esta actitud nos impide avanzar, puesto que se queda grabada en nuestro inconsciente y nos mantiene en ese estado de insatisfacción perpetua.

Ahora bien, si nos centramos en el presente, en el AQUÍ y AHORA, entonces podemos cambiar muchas de esas programaciones.

Un truquito es llevar una libretita e ir anotando los malos pensamientos que tenemos a lo largo del día sobre los demás o sobre nosotros mismos, malas palabras, prejuicios…. Sólo este acto ya nos ayudará a ser conscientes de cómo programamos nuestra mente inconscientemente. Si además hacemos el ejercicio de cambiar esas palabras o pensamientos por otros mejores, estaremos ayudándonos a estar mucho más felices.

Disfrutemos AQUÍ y AHORA de la vida y ayudémonos a nosotros mismos a quitarnos pesos de encima que no nos corresponden y nos impiden ser felices. Trabajando poquito a poco cada día con simples ejercicios, podremos lograr grandes resultados.

La importancia de las palabras

En el artículo de ayer os hablé muy por encima de la ley de la atracción, de cómo podemos atraer aquello que deseamos vibrando en la misma frecuencia. Hoy me gustaría profundizar en la importancia que tienen las palabras, así como los pensamientos, para nuestra vida.

buda

Hay muchos psicólogos que ya llevan muchos años trabajando en este sentido a través de terapias basadas en la pnl (programación neurolingüística), por ejemplo. Pero no sólo los psicólogos la utilizan. También se usa para la publicidad, negocios y en muchísimos campos más.

Recuerdo que hace años hablaba con una amiga mía y ella siempre me decía: CAMBIA TUS PENSAMIENTOS Y CAMBIARÁS TU VIDA. Por ese entonces yo me lo creía a medias, lo veía exagerado.

Hoy en día confío completamente en el poder de las palabras y de los pensamientos. Nuestro inconsciente escucha nuestras palabras y nuestros pensamientos y se los cree, con lo cual crea unas emociones acordes a ellos. He aprendido algunas de las características de cómo son eficientes las palabras para conseguir lo que queremos. Aquí os muestro algunas de ellas:

PRONUNCIAR LAS FRASES EN POSITIVO

Según he podido aprender, resulta muchísimo más productivo para nuestro beneficio realizar frases en positivo. Por ejemplo: Tengo buena salud, en lugar de No estoy enferma. ¿Por qué? Porque el inconsciente no entiende el NO, y además siempre nos ayudará más hablar en positivo.

PRONUNCIAR LAS FRASES EN PRESENTE

Este aspecto es muy importante, porque en el momento en que decimos algo en presente, es como si ya fuese real. Pongamos un ejemplo para entenderlo mejor. Si yo digo: Tendré un trabajo maravilloso, mi inconsciente entiende que es algo futuro y lo siente así mismo. En cambio, si yo digo: Tengo un trabajo maravilloso, mi inconsciente lo siente como algo que YA ES, con lo cual mi sentimiento es que ya tengo ese trabajo maravilloso, ya me siento bien y atraigo (gracias a la ley de la atracción) aquello que vibra en la misma frecuencia que yo, es decir, ese trabajo maravilloso.

henry-ford

Estas son sólo dos de las características de cómo usar las palabras para atraer lo que deseamos. En próximos posts os explicaré algunas otras.

Por supuesto, no se trata de magia ni de algo instantáneo. Debemos trabajarlo día a día. Probadlo un tiempo y a ver qué opináis.